VIAJAR POR LA TOSCANA

Viajar por la Toscana: todo un mundo de sensaciones que descubrir y experimentar.

Nuestra experiencia se base en un viaje con un poco de todo y con un programa previsto por nuestra cuenta, pero con esa gran autonomía que es ir a tu aire con un coche de alquiler. Una opción que recomiendo sí deseas viajar a tu ritmo y sin la presión de los grupos organizados.

El mes elegido fue setiembre. Y el motivo, una conmemoración muy especial: LAS BODAS DE PLATA.

Pero antes, unos breves consejos a tener en cuenta antes de iniciar nuestro viaje a esta parte de Italia.

Día 1, 6 de setiembre.

PISA.

Pisa
La Plaza de los Milagros. El Duomo y la Torre Inclinada. PISA. Lo mas relevante.

Desde Valencia, llegada al aeropuerto de Pisa «Galileo Galilei» a las 9:00. Espacio ciertamente diminuto y cercano a la ciudad. Con gran facilidad de conexiones a la zona monumental y con posibilidad de dejar tu equipaje en consigna.

Primer contacto con la monumentalidad de este precioso país. Visita obligada a la zona del Campo de los Milagros. Una mañana luminosa con una visión espectacular de todo un conjunto arquitectónico dónde el mármol blanco de carrara es el rey.

Curiosidad. El Campanile del Duomo (el campanario de la catedral), la archiconocida Torre Inclinada, tiene un total de 294 escalones, deformados de tanto subir y bajar, y 7 campanas, una por cada nota musical. Su inclinación es debida a la inestabilidad del terreno, de tal forma, que incluso en otra época estuvo inclinada hacia el otro lado.

Es interesante visitar la Camposanto Monumental (también dentro de la misma plaza) y es curioso ver, ya fuera del recinto, el cementerio judío.

Luego hay más lugares atractivos en la ciudad, pero con una visita a tu marcha en esta zona monumental, ya ves todo lo más relevante.

Tras una correcta y tradicional comida en la Hostaria Le Repubbliche Marinare (en su coqueta terraza), tomamos rumbo hacia nuestra primera morada: la bella y fantástica Florencia.

Un viaje de autobús de una hora de duración, que nos llevó desde el aeropuerto de Pisa a Santa María de Novella. Como generalmente ocurre en Italia, todo está generalmente bastante céntrico y cercano.

Días 2 y 3, 7-8 de setiembre.

FLORENCIA.

El Ponte Vecchio
«Il Ponte Vecchio» de noche e iluminado sobre el río Arno. FLORENCIA.

Alojamiento en el B&B  A Florence View, un apartamento con vistas al duomo. Todo un capricho, la verdad. Buen lugar, trato correcto y completo desayuno.

Florencia es la capital de la Toscana y es considerada la cuna del renacimiento y según dicen, el origen de la lengua italiana moderna.

Innegable centro cultural y artístico, industrial y financiero. Patria grande y chica de ilustres personajes como Dante Alighieri («La Divina Comedia»); Boccaccio («El Decameron»); Giotto (el creador de la pintura moderna con su nueva perspectiva y creador del Campanile del Duomo); Ghiberti (su obra magna: 21 años con los bronces de la puerta del Baptisterio); Brunelleschi (con su cúpula «imposible»); Donatello (padre de la escultura moderna); Sandro Botichelli («El Nacimiento del Venus»); Nicholas de Maquiavelo («El Príncipe»), y los más grandes entre los grandes: Leonardo Da Vinci y Miguel Ángel Buonarrotti.

¿Quién da más?

Florencia da para mucho, pero el tiempo es oro, nada allí es especialmente barato y las colas para entrar a ver ciertos lugares, muy importantes. Por lo tanto, no hay tiempo que perder.

Visitamos por nuestra cuenta el Duomo y el Baptisterio (impresionante éste último), Il Ponthe Vecchio (oro y más oro), La Santa Croce (increíbles sus tumbas monumentales) y La Piazza de la Signoria (centro del poder de las grandes familias renacentistas).

Buscando a David.

Y por supuesto, la Galleria de la Academia, con el famoso David de Miguel Ángel. En este caso con una visita guiada por el tema de las colas que al final también sufrimos. Contratamos desde España con la agencia Ciao Florence. Nada del otro mundo, más bien flojita.

Curiosidad.  Esta excelsa escultura se realizó a partir de un bloque de mármol de Carrara descartado y abandonado durante años. Miguel Ángel tardó 3 años en realizar su obra magna y el peso de la misma es de 5,5 toneladas. Su falta de propocionalidad (cabeza y manos más grandes que el resto) se debe a una búsqueda deliberada de la perspectiva ideal de una escultura que debía ser vista desde abajo, en lo alto en la Plaza de la Signoria.

Como apasionado de la pintura, una buena visita a la Galleria de los Ufizzi era parada obligatoria.

Buenos y tranquilos paseos callejeando por esta gran ciudad. Correcta gastronomía (en este tipo de ciudades masificadas de turistas siempre es mejor preguntar y buscar) y bellos lugares donde hacer una parada y tomar algo.

Y por supuesto, tiendas y más tiendas de moda y de complementos.

Florencia
Vale la pena ascender al Piazzale para disfrutar de una fantástica vista panorámica,

La mejor vista para ver Florencia: desde el Piazzale de Michelangelo.

No os la perdáis. Sencillamente una visión monumental en su conjunto.

Curiosidad. Observar la originalidad de algunas señales de tráfico. El arte que impregna toda la ciudad ha llegado hasta este elemento de lo más ordinario.

Dejamos esta bellísima ciudad (con esa sensación de falta de tiempo) tras tomar posesión de nuestro coche de alquiler. Y tomamos rumbo hacia el sur, para conocer esa parte de La Toscana, la rural y la de los pueblos con encanto.

Días 4-5 y 6, 9-11 de setiembre.

SAN GIMIGNANO (9/9)

San Gimignano
El espectacular conjunto de torres medievales de San Gimignano.

Y tomamos como campamento base para movernos San Gimignano: la Manhattan del medievo.

Tardamos sobre una hora (parte por la autopista Florencia-Siena) para recorrer los escasos 60 kilómetros de distancia).

¿Qué decir de este fabuloso y original enclave? ¿De su conjunto de torres? ¿De sus calles que invitan a perderse en la intimidad y la observación?

San Gimignano es la ciudad de la torres medievales, del buen yantar y de los helados deliciosos.

Nos hospedamos en el agriturismo «Villa Ducci», con unas espectaculares vistas de ese mosaico de colores que es la Toscana rural y muy cerca del centro urbano.

Adentrarse en San Gimigignano es como retroceder varios siglos atrás. Gente hay a raudales, pero tienes que ir sin prisas y con calma para dejarte embaucar por este entorno mágico.

Comimos en uno de los tantos restaurantes de la zona, pero siempre buscando la cocina autóctona del lugar. En este caso fue en el «Peruca». Comida correcta a un precio normal.

Curiosidad. Sitio ideal de compra para los frikis. Un universo colmado de productos derivados de sagas de cine como Harry Potter y el Señor de los Anillos. 

Para cenar, un buen producto y servicio en «Ristoranti Tre Archi», como punto final a nuestra visita de todo un día a este bello enclave en medio de la campiña toscana.

Curiosidad. Como no podía ser de otro modo, como buen valenciano de Ibi (cuna del helado español junto con la vecina localidad de Jijona), no pude evitar la tentación de tomar un buen barquillo en la «Gelateria Dondoli», considerada por muchos como la mejor del mundo con varios premios internacionales en su haber. No tengo palabras.

Las cenas las realizamos pronto en el hotel para descansar disfrutando de una gastronomía local de calidad y unas espectaculares vistas.

SIENA (10/09).

Siena
Imagen panorámica del Duomo y de su campanile. SIENA.

Partimos para Siena, la tradicional rival de Florencia, en la parte sur de la Toscana. Empleamos otra horita para unos 50 kilómetros.

Pero antes hicimos un alto en el camino para visitar MONTERIGGIONI, un pintoresco enclave medieval totalmente amurallado. Pasear por sus calles poco transitadas a primera hora de la mañana, es todo un placer y un mar de tranquilidad.

Monteriggioni.
Enclave amurallado de Monteriggioni: un baluarte defensivo de Siena contra Florencia.

Indicar que se trata de un alto en el camino de la «Vía Francigena», camino de peregrinación de Canterbury a Roma.

Curiosidad. Este enclave ha sido utilizado como escenario de varias películas, entre las que destacan la «Vida es Bella» y «Gladiator». Y también aparece en la famosa saga de videojuegos de «Assasin’s Creed».

Tras este breve pero intensa parada, llegamos a los pies de SIENA, ciudad monumental y emblemática de la Toscana.

Su Duomo de mármoles de colores blanco y verde oscuro a modo de franjas, le dan un aspecto muy particular e imponente. Pero más extraordinario es sí cabe su interior. Impresionantes los pavimentos de mosaicos pintados y decorados de mármol que cubren prácticamente todo el piso con escenas de diferentes motivos, coronados con un techo estrellado que pretende simular el firmamento celestial.

No dejar el Duomo sin realizar la visita por la parte alta del mismo: os dará una visión totalmente diferente a la habitual.

Curiosidad. En los vinos de la zona del Chianti, entre Florencia y Siena, aparece la imagen de un Gallo Negro como denominación de origen del «Chianti Classico». Esta es su leyenda.

Visitar y sentarse a comer en una de las terrazas en la Piazza del Campo es una pasada. Eso si, gente hay a mogollón, pero el alto en el camino para reponer fuerzas lo merece. Muy bonita la esbelta y delicada Torre del Mangia.

Curiosidad. En esta plaza se celebra la célebre carrera del «Palio de Siena», cuyo ganador de la competición depende exclusivamente del caballo que llegue el primero a la meta, con o sin su jinete.

VOLTERRA (11/09)

Volterra
Visión aérea de Volterra. Ciudad etrusca y romana con encanto,

Dejamos ya nuestra base de San Gimingnano y, en una jornada de transición, nos desviamos y nos dirigimos a Volterra, antigua capital etrusca, ciudad romana y centro italiano del alabastro. Tardamos sobre 40 minutos.

Como todo en esta zona, en cada esquina hay un rincón que ver y que admirar. Centro histórico muy animado y con mucho sabor al pasado. Vale la pena hacer el esfuerzo e ir.

Zona arqueológica, vestigios etruscos y bastantes restos romanos bien conservados.

VALLE DEL CHIANTI (11/09).

El valle del Chianti
Valle del Chianti: todo un universo de colinas tapizadas de tonos verdes y azules.

En nuestro camino hacia el norte, pasamos por varias localidades del denominado «Valle del Chianti» para admirar esos típicos paisajes toscanos de las postales, y como no, de paso hacer un alto en el camino y disfrutar de su reconocida gastronomía junto con un vino del país.

Lo más recomendable para gozar del entorno es ir haciendo breves paradas durante la ruta para descansar y de paso cargar las pilas.

Comimos de lujo en la «Osteria II Re Gallo», en Castellina in Chianti.

Día 7, 12 de setiembre.

VINCI (12/09)

Vinci.
Vinci, un pequeño enclave toscano entre Florencia y Lucca. Patria de Leonardo.

Nos quedamos a dormir cerca de Florencia, en el Hotel «Tenuta Il Borchio», el más popular de todo el viaje y correcto en su relación calidad-precio.

Desde allí visitamos la ciudad natal de Leonardo (a unos 45 minutos), un coqueto lugar muy toscano con unos parajes maravillosos, una pequeña iglesia con réplicas de sus famosos cuadros y un curioso museo que vale la pena visitar ya fuera del centro urbano. No os llevará gran tiempo.

LUCCA (12/09)

Lucca.
Plaza del Anfiteatro de Lucca, con la forma clásica elíptica romana.

Desde Vinci llegamos a la imponente Lucca, ciudad etrusca y romana, de gruesas murallas con foso y monumental por los cuatro costados. Tiempo del trayecto de 45 minutos.

Es famosa su conocida Plaza del Anfiteatro, por estar construida encima del antiguo coliseo romano de la ciudad. Allí cenamos tranquilamente en una de la numerosas terrazas del lugar dónde tomamos una buena birra (y cara) artesanal.

Curiosidad. En esta localidad, se selló el pacto para el reparto del mundo romano antiguo conocido como el  primer triunvirato entre Julio César, Cneo Pompeyo y Marco Licinio Craso. Un convenio informal, pero al que acudió una gran parte del Senado. 15 de abril del 56 a. c.

Finalizamos aquí nuestra estancia a esta preciosa parte de Italia que es ni más ni menos que la Toscana, con esa sensación que nos han faltando cosas que hacer y otras muchas que ver, pero con la tranquilidad de haber apurado nuestro tiempo con la paciencia suficiente para gozar en plenitud de cada uno de los momentos pasados allí.

Desde la cercana Florencia y aprovechando que el vuelo de vuelta a Alicante partía desde Bolonia, decidimos pasar dos días en la región vecina de la Emilia-Romagna, cruzando los asombrosos Apeninos Septentrionales.

Un Viaje de 2 días por la Emilia-Romagna.

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